sábado, 17 de diciembre de 2011

Sábado, 17 de diciembre del 2011



Hoy La Mala se siente tan aburrida... Es que los fines de semana y festivos no suelo aparecer en pantalla, a menos que sea, yo qué sé, un especial de Navidad o cualquier otra cosa así de peculiar. Se puede decir que es como si los fines de semana estuviera en el camerino, el backstage o algo así... Aunque aquí estoy, escribiendo estas letras sentada frente a la pantalla de mi ordenador. Y qué aburrido es... Claro, es que no he mencionado que me encanta escribir... Y que bajo mi parecer no se me da nada mal. Sin faltas ortográficas, con mi propio estilo... Casi casi me considero erudita de la literatura... Aunque qué más quisiera. Bueno, que me pierdo. Llevo algo así como medio año o más, que es una barbaridad de tiempo, escribiendo una novelucha de tres al cuarto para adolescentes, y hace poco la acabé, con lo cual... No sé qué hacer ahora en el ordenador cuando ya he visitado las webs habituales y no hay nadie conectado al MSN para hablar... Quiero remarcar que no tengo demasiados contactos. Antes tenía una cantidad desorbitada, pero fui eliminando a mucho de ellos porque, la verdad, nunca les había hablado, no les conocía o, simplemente, me caen mal. Así que más bien, no tengo gran cosa que hacer, aunque hoy he practicado mi inglés (llevo como once años yendo a clases y... Es rutina...), he leído, he escrito, he visto dos películas... Y aún así estoy desesperadamente sin nada que hacer. En serio, si eres una persona de vida activa y que pasa de estar en casa (en ese caso, dudo que leas esto, porque... ¿qué más te da a ti un blog sobre La Mala de la Peli? Sobretodo si eres de los que gritan de alegría cuando al final del film en cuestión me humillan y abuchean y todo ese rollo que me pasa por ser mala), no entenderías lo que te estoy diciendo ni en un millón de años. A ver, si sólo soy una cría representando un papel... Es agotador.

Me apetece un té.

Me da pereza irme a hacer un té.

Y encima eso, lo gandula que me siento... Que conste que me he levantado a las ocho y veinte (madrugadora, aunque antes lo era más). Obviamente, no tengo sueño, porque mi vida debería empezar a adaptarse a ser como la de un ave nocturna, como un mochuelo. Pero no, porque tengo que ir al instituto y demás barbaridades y responsabilidades así de aburridas.

Ya no sé qué más decir.

Encima, no estoy inspirada. Jod**.

Lo dicho, ya apareceré de nuevo.

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