jueves, 5 de enero de 2012
Jueves, 5 de enero del 2012
¡Noche de Reyes! ¡Sí! Esto me recuerda a, cuando yo tenía nueve años, en la carroza del mago local... Mi vandalismo ya era notorio (Eh, que aún era joven; que diría Emily the Strange).
Pues eso. Mi madre me subscribió al sorteo de niños que van en la carroza tirando caramelos... Y me tocó. Así que con una túnica y un velo blanco y adornos dorados me subí a la carroza. Se puso en marcha, y yo no tiraba caramelos, no... Yo me los comía delante de los niños (y abuelos, más yayos que criaturas) y después les tiraba a ellos. A los que se pegaban a la carroza y me pedían, famélicos-mayoritariamente adolescentes-caramelos de estos sin gluten que se tiran, les miraba, altiva, y negaba con la cabeza sonriendo. Más tarde, casi al final de la cabalgata, tocaba mi barrio... ¡Y va el borde del mago este de pacotilla y no me deja tirarlos! Obviamente, hice caso omiso y tiré los que quise, en especial a mis padres y amigos.
Y tal. Creo que me he portado bien (jejeje, no). A ver si caen mis auriculares y altavoces y dinero y libros...
Geroarte, que quiere decir Hasta luego.
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