miércoles, 8 de febrero de 2012
Miércoles, 08 de febrero del 2012
Hoy me siento buena y mala. Por lo de ayer.
Tuve dos exámenes, de matemáticas y de biología (y, encima, seguidos...). Un tostón, pero me fueron bien, así que no me voy a quejar demasiado...
Además, tuve una audición de batería. La primera. Llevo apenas cinco meses tocando... Obviamente, fallé, como un millón de veces. Súmale los nervios. Me gustaría decir que lo hice para atormentar al público, pero me temo que sólo sirvió para herir mínimamente mi frágil ego. En serio, me sentí muy mal. Me fui animando a mí misma pensando frases sarcásticas sobre mí, como si fuera otra persona. Mi preferida, sin duda, es: <<Si fuera mi propia hija, me repudiaría>>. La gente me decía que toco bien, que no pasaba nada, que lo hice bien... Pero para mí que era por cumplir.
Soy un desastre. De verdad. No veas como me afectó. Más que suspender un examen... Aunque me dieron las notas, y permíteme decirte que no bajé del notable alto. Todo eran dieces, nueves y algún ocho (mi casa es muy pequeña para meter una batería, así que no puedo practicar como me gustaría). Igual no soy tan mala... Pero es que no me salió bien. Puedo ponerme frente a un millón de personas y hablar de cualquier cosa, reír, hablar con todos ellos... Pero no me pidas bailar o cantar o tocar, porque hay algo dentro de mí que no me hace sentir segura con eso, por mucho que me guste y por mucho que moleste a los demás. No sé qué es ese algo, pero no me hace sentir bien.
Ahora viene lo bueno. Hay una chica en mi clase, muy alta y grande, de ojos oscuros con muchas pestañas y pelo rizado... Es muy risueña, muy alegre, muy buena persona. Y le llevan machacando desde principio de curso. Es un poco débil, pero ha soportado mucho, la verdad. La llamaré Risitas.
Bueno. ¿Adivinas quién era, más que nadie, el que machacaba a Risitas? Exacto. Peluquín. Yo escribí en la hija de reclamaciones que quería un trato de respeto entre los compañeros, de igualdad, intimidad y dignidad, y Peluquín, que va de sobrado por la vida, me dijo:
-Es por Erizo-referente a un incidente pasado, lo de que grabaron a Erizo corriendo, y con el tono más borde que he escuchado jamás aparte del mío.
-Pues no. Es por Risitas.
Y, con estas palabras, amigos, me metí a media clase en el bolsillo. Risitas explotó, se puso a llorar y a decir lo que pensaba, que era lo que debería haber hecho desde el principio. Y Peluquín... Pues, encima, defendiéndose, justificando sus acciones con excusas idiotas o diciendo que él jamás hizo eso. Y esto lo conseguí con apenas unas palabras. No tuve que intervenir apenas.
Soy poderosa, ¿eh?
Geroarte, people.
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Últimamente tengo muy abandonado todo esto. But it´s not my fault. You know,exams ;)
ResponderEliminarLa entrada como siempre, inmejorable. Por cierto, ánimo con el asunto de la batería. No somos perfectos, alguna vez tendremos que ejercer nuestro derecho a fallar ¿no?
Gracias por tu apoyo, Mary.
ResponderEliminarTambién por LaMalalandia estamos de exámenes, no veas que estrés.
Gracias por tu comentario, como siempre. Un abrazo (: