Bien, pues hoy escribo esta entrada únicamente para Buda.
Como ya he dicho en otras ocasiones, Buda es un chico optimista y zen, tranquilo, no suele agobiarse por los temas banales por los cuales yo me tiro de los pelos. Adora jugar a baloncesto y no puede vivir sin la música (siempre lleva los auriculares bien embutidos en sus orejas). Está con Trapecista desde hace ya más de un año (¡BIEN! ¡UN APLAUSO!).
Hoy, en el comedor (lo del rollo del alemán lo contaré otro día si me acuerdo), ha intentando hacerme comer (no suelo comer mucho si no tengo hambre, como supongo que os pasará a todos. Y, además, me costaba masticar esa carne, no sé si era debido a su consistencia o qué), porque dice que se preocupa por mi salud. No me digas que no es majo.
Es un chaval muy cariñoso, y siempre está de buen humor. Parece un Sol. Le llamo "Buda" porque de pequeño estaba gordito y se parecía al mencionado (no creáis que siempre pongo los motes por una razón, muchas veces lo hago al tuntún).
Y con esta entrada quiero agradecerle a este muchacho tan wonderful el hecho de que me brinde su amistad y que siempre esté dispuesto a arrancar sonrisas.
Vale, y para dar envidia. No todo el mundo tiene la misma suerte que yo de conocer a una persona tan especial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario