jueves, 8 de noviembre de 2012
Jueves, 08 de noviembre del 2012
Al fin y al cabo, sigo pensando que dos pupilas encontrándose al azar no es más que un fuego cruzado. Podría morirme en ese mismo instante, sólo porque mi diana es el centro de tus ojos. No sé si cada vez que sucede lo que te pregunto es qué ves en mí... Quizás sólo un vacío dónde incide una mancha oblicua de... de nada, o quizás lo verías todo.
Pienso tantas cosas que se me aglomeran las ideas en la mente y no tengo idea de en qué orden escribir(te). Al fin y al cabo, los poemas y la prosa rápida, y la prosa reflexionada y escrita en arrebatos de inspiración, son pedazos de una carta muy larga que llevo escribiendo durante mucho tiempo. No existe la manera de escuchar lo que sea que pasa por tu mente ahora mismo.
No creo que hayas escuchado Redundant, de Green Day. Si alguna vez lo haces, cambia el "I love you" por un "I miss you" y tendrás la primera canción de la banda sonora de mi mente.
Tanto que decir, y por un hilo cortado he dejado de saber dónde me encuentro. No soy capaz de mirarte durante más de tres segundos sin sentir vergüenza por lo que dije hará unos nueve meses. Errar es de sabios... Pues me siento como una imbécil. Y no puedo decirte "nada" porque es como si tuviera un muro por delante que derribar. Qué estupidez, ¿verdad? Pues es la más fuerte que jamás me haya encontrado.
No entiendo muy bien lo que pasa ahora mismo, ni lo que pasó. No comprendo el por qué, ni tampoco cómo pudo pasar "todo aquello". Ni siquiera sé qué es "todo aquello". Lo único que soy capaz de recordar es que, un día, empezamos a girar la cara hacia el lado opuesto al vernos y, a partir de ahí, mis emociones y mis pensamientos variaban cada día. Tan pronto estaba enfadada como nostálgica, y ahora sólo me quedan vestigios de tristeza y remordimiento. Directamente, parece que me perdí en algún punto en el pasado y ahora que me encuentro aquí me miro las manos y no reconozco ni el lunar que tengo en la derecha.
Tristemente, no sé cómo seguir explicando lo que ahora mismo se me ocurre. No creo que ni el mejor escritor pudiera definirlo...
La verdad es que me importa mucho, así que está vez no me sirve pensar "y qué más dará".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario