sábado, 1 de diciembre de 2012

Sábado, 01 de diciembre del 2012

Escuchando Fuck Time, y tampoco me sube la moral. Ni siquiera Ashley.

No entiendo por qué todo sale al revés, por qué cada vez que quiero hacer algo se estropea todo y es imposible... ¿Quiero ver a Erizo? Surgen mil contratiempos. ¿Tengo muchas ganas de escuchar cierta canción? Spotify no puede reproducirla.

I'm too tired to be bored, 
I'm too bored to be tired...
And the silence is so deafening

It's like picking at a sore
I'm too mental to go crazy
I'm too drunk to be pure
And my mind is playing tricks on me
And I can't sleep tonight 'cause I'm so tired
I can't take it anymore
What with all the liars
Like a prisoner of war
I don't want your sympathy
I don't want your honesty
I just want to get some peace of mind
It's only in my head
As I roll over and play dead
I don't want to hear it anymore...


Estoy angustiada por algo que no reconozco. Everyone keeps talking and they can't shut the fuck up. Es uno de los días en los que me leería mi libro favorito y copiaría todas las frases que me definiesen en una hoja. A veces me pregunto si no tendré yo el Síndrome de Holden Caulfield. Atrapada en mi propio espejo, mi superficie es tan fría que me aísla de los demás.

Persigo mi sombra, intentando hacer manitas con ella, tirar de sus dedos y alborotarle el pelo, coger sus comisuras y curvarlas hacia arriba, en una sonrisa más forzada de las que yo pueda fingir. Al menos que mi espejo fundido en negro pueda ser lo que quisiera ser yo: feliz, despreocupada. Sin manías estúpidas (odio ver las camas deshechas, que la gente apriete el tubo de la pasta de dientes por enmedio, que la tapa del váter esté levantada, que un libro esté colocado en una estantería de forma que no se pueda ver su lomo, que la gente lleve las capuchas dadas de vuelta, la lana frotándose contra cualquier otro material a excepción de la madera pulida, los coleteros raídos y un largo etcétera), sin ser tan maniática, obsesiva ni perfeccionista, sin fijarme tantísimo en los detalles como para que lleguen a molestarme o complacerme. Que sea libre y así lo sienta, que extienda la mano y sepa que tiene un mundo de posibilidades a su alcance y un gran grupo de gente con la que contar, que la arropará cuando ella se sienta sola y demacrada y triste, si es que alguna vez fuera a ocurrirle...

Tantos sueños imposibles, y tantos imposibles reales en mí...

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