La Mala va a un PullandBear y se va al probador con dos pantalones de la misma talla, la 36. Al probarse uno, no puede abrochárselo (con la correspondiente alegría de "¡He engordado!"). Después, se prueba el otro y le va tan grande que se le cae. ¿Puedes explicar qué ha pasado?
Porque yo no.
Bueno, a parte de mi gran incapacidad para encontrar ropa de mi talla, este fin de semana ha sido más o menos provechoso. Ayer fui con Erizo a mirar ropa, porque entrabas a la tienda y al ver la cola se te caía el alma a los pies. Había una camiseta en la que ponía "¿Quién quiere vivir en la realidad cuando tienes videojuegos?". Ya he dicho que había cola.
Estoy nerviosa. El viernes que viene tengo el Speaking del First y el sábado el resto del examen. No quiero hacerlo mal. Ojalá sacara más de un 80%... Pero es bastante difícil. De momento cruzo los dedos para tener un buen día y que el Reading y el Use of English no sean muy difíciles. Ni el Listening, ya puestos. Cuando me quejo de que esta última parte es complicada, la gente que no sabe de que va me mira raro. A ver, para empezar, dura tres cuartos de hora. No es una chorrada como las del instituto, no, es algo serio. El examen en sí cuesta cien euros. Si suspendes SÍ es el fin del mundo. Lo peor de todo es que no hay forma de estudiar. No sabes qué es lo que va a entrar en el examen, y no tenemos libros. En el Writing te pueden pedir que escribas de cualquier cosa, en el Reading puedes tener que responder sobre desde la invención del béisbol a la evolución de la bicicleta. De momento, para practicar un poco, me estoy leyendo Heist Society en versión original. Pero nada me asegura que apruebe o no. Mi nota pende de un hilo.
La Mala, cálmate. Tienes una semana. Relájate.
Dios, no quiero volver a morderme las uñas...
Ya basta.
Voy a dejar de escribir porque ya le estoy dando vueltas a todo y no quiero.
Ya estoy estresada.
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