Bueno. No te emociones demasiado, porque no hay nada nuevo que contar. Vengo a quejarme y a colgar una foto. ¿Por qué? Porque me apetece.
A lo que iba.
Hoy va de Lengua Bífida. Vaya una falsa. Después de todo, ahora me viene de buenas. ¡Tendrá cara! Por supuesto, yo intento ser políticamente correcta, y respondo con sonrisas y evasivas. Muy a menudo me dice cosas en plan: <<¡EH, TÚ NIÑA! Bla, bla, bla>>. Sólo porque se aburre. Pero lo cierto es que no la escucho. Así que a veces sólo la miro, sonriente, y pregunto: <<¿Qué?>>. Y ella se ríe o pone los ojos en blanco y dice: <<Nada>>. Oh, sí, lo sé, parezco idiota. Es mi propósito. Cuánto menos interese a tal ser, mejor.
Este mes, para gimnasia, he estado llevando unos pantalones de deporte bastante cortos que voy bajándome todo el tiempo, y va la muchacha y me llama "guarra". Ahora es cuando yo añado que los pantaloncitos que ella llevaban eran aún más cortos que los mío Y ceñidos. Ejem.
Se cree que es muy graciosa.
Pues no.
Antes, cuando éramos más pequeñas, cuando éramos amigas, sí que era divertida, y era un placer pasar el rato con ella. Esto debe ser eso de madurar. Pues qué mal le ha sentado. Ahora es una pelandrusca en plena pubertad, una metementodo, una interesada y una hipócrita. Es una verdadera lástima que en el mundo haya gente así. Y lo que da más pena es que tenga que ir a clase con ella. Es que no soporto cuando me viene pidiendo algo, o cuando me insulta en plan "broma". Y yo asiento y sonrío, queriéndole llamar de todo y demostrando una fuerza interior increíble. Algún día el karma me recompensará por esto. El caso es que, cuanto más inofensiva le parezca, más en paz me dejará. Y en caso contrario, explotaré, la describiré delante de todo el mundo con esas bellas palabras de la lengua que sirven para menosprecias y blasfemar. Es que le vienen todas como anillo al dedo.
Oh, el rencor. Qué alegrías me da cuando me desahogo.
Estoy por hacer una campaña contra la falsedad de la gente, pero yo saldría perjudicada, porque la correción política no es más que hipocresía. Hipocresía por algo bueno, sí, pero hipocresía al fin y al cabo. ¿Puedes imaginarte cómo sería yo sin la máscara de "Vamos-a-llevarnos-bien-y-nadie-saldrá-herido"? ¡Un arma de destrucción masiva! Entonces sí que sería malvada de verdad.
Se despide la Despiadad La Mala.

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