domingo, 18 de noviembre de 2012

Domingo, 18 de noviembre del 2012

Bueno, pues ya es domingo, y mañana tendré que enfrentarme a otra tediosa semana de clases, empezando por un examen de matemáticas el lunes. ¡Buenos días, baby!

Sí. Ahora vendrán Pastelillo y Lengua Bífida a hacer el trabajo aquél. Girasol no puede venir, desafortunadamente. Y digo esto porque más les vale haber avanzado con el trabajo, porque se entrega el viernes y no me apetece discutir con la gente.

Ya me encuentro mejor. Me molesta un poco la garganta, pero bueno, ya se me pasará.

Ayer, por fin, pasé la tarde con Erizo. Fuimos al parque, nos sentamos en nuestro banco, hablamos, nos besamos, nos reímos, y después fuimos al centro comercial a ver Ipads y libros, y luego cenamos (pizza de cuatro quesos). Yo no quería que se fuera, porque me encanta estar con él y quería seguir paseando cogidos de la mano, y diciendo las estupideces de siempre, riéndonos de cosas absurdas, ironizando y, en fin, haciendo todo lo que hacemos por lo que estoy enamorada. Es que lo quiero muchísimo...

¡Ah, por cierto! Erizo habló con El Héroe (después de unos cuantos "va, no te cuesta nada, y luego verás que satisfacción, blablabla..." por mi parte y muchos "sí, sí, ahora voy... y no, porque qué pasa si...", "pero ¿qué quieres que pase?", "pues yo qué sé" etcétera, etcétera). Ya le dije yo que tendría que haberlo hecho hace días. En fin, me alegro de que hablaran, y tal.

Y poco más.

Como dice mi amiga Púrpura, besis (es que me hace mucha gracia, qué estupidez).


No hay comentarios:

Publicar un comentario