Qué día. Estoy molida (y eso que no me he esforzado físicamente para nada. Supongo que será cansancio intelectual).
En clase de tutoría han dicho las notas. ¡Cuán mayúscula sorpresa al saber que, a parte del cinco de mates y los dos seises en plástica y gimnasia el resto de asignaturas (o sea, ocho) eran TODAS sobresalientes!
Al final tanto estrés, frustración y desasosiego va a haber servido para algo... De todos modos, el trimestre que viene intentaré hacer lo mismo pero sin tanto agobio.
Estoy muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy contenta por mis buenas notas. Lo malo es eso, que los bienes y el suficiente me dejan la media en un 8'18. Pero bueno. Es lo que hay.
La profesora de catalán y la de historia están de baja, así que hoy hemos estado dos horas sin hacer nada (de provecho). En la hora de catalán hemos visto un episodio de Castle, y en la de historia se ha montado una partida de póquer improvisada de lo más teatral. Cereza era crupier, Pastelillo, Girasol y yo, entre más gente, estábamos de público, y déjame decirte que me he reído a mandíbula batiente con la cantidad de idioteces que se han podido observar. Parecía eso una organización del crimen, o algo. El caso es que El Héroe se ha erigido ganador. Ha acabado todo con un aplauso y, después, nos hemos dispersado a nuestros sitios sin decir nada (todo muy extraño).
También me han hecho responsable de no sé qué de la biblioteca, porque soy responsable y me gusta leer. Y El Héroe ha empezado a aplaudirme, y luego lo ha seguido toda la clase. ¿Por qué?
Además, esta tarde, Mariposa la ha pasado en casa, porque Erizo llegaba tarde de su entreno. Ha estado haciendo deberes de biología y hemos hablado todo el rato. Me recuerda un poco a mí cuando tenía diez años, sólo que ella parece un poco más inocente, y bastante menos sarcástica. Es como hablar con un "yo" más joven (aún). Y eso es interesante.
Luego he tenido inglés y, hace un ratillo, como tenía ganas de explicarle mi vida a alguien (a ti y al resto de la gente que pueda echarle un vistazo) he cogido el ordenador y aquí me tienes, diciendo idioteces desordenadas.
Ojalá alguien me diera un masaje en la espalda ahora mismo. Crujo.
He tenido todo el día la maldita y ridícula canción de "Mi Sexy Chambelán" en la cabeza, todo por culpa de Cereza, que me la enseñó. Te recomiendo encarecidamente que le eches un vistazo al vídeo de YouTube, porque es como para soltar un par de lágrimas. "Ya he guardado mi última muñeca/ahora quiero gozar de tu cuerpo azteca", o algo así. No tiene desperdicio. "Por fin se abrió mi capullo/Gracias, mamá y papá/Al fin llegan mis quince/Es hora de festejar". Increíble.
Pastelillo me ha dibujado un pastelillo (sí, eso mismo. Ya, ya sé. Díselo a ella) con una vela encima en el que había escrito "Feliz aniblogsario". Qué maja.
MAÑANA ES VIERNEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES.
¿Lo ves? Positiva. Tenía demasiados electrones (ya me abofeteo yo, no hace falta que digas nada porque el chiste malo y fácil de química es como para coger una motosierra y cortarme los dedos, falange a falange). Creo que está todo mejor así.
Me apetece que se acabe ya el trimestre. Veinte días de paz y tranquilidad, de aburrimiento y comilonas familiares... Veinte días sin exámenes, sin tomar apuntes a velocidades ultrasónicas, sin echar humo por las orejas a causa de las intrincadas matemáticas... Veinte días libres, sin pisar ese aula congelada y desconectando de la gente. Desenchufadme ya, por favor.
Está Gilda dormida, justo delante de mí. Qué mona es... Un día me la voy a comer (sin pelos).
Mañana me esperan también unas distendidas horas de clase, y dos de ellas serán aún menos productivas por la ausencia del profesorado (Au revoir, mes profs, joyeux Noël).
Acabo de quitarme las botas. Creo que cuando me descalzo es uno de los mejores momentos del día, porque parece que gran parte de la tensión acumulada se desprenda por mis pies al pisar con los calcetines, o las medias, o sin ellos.
Buenas noches.
Sigo queriendo un masaje.
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