domingo, 27 de enero de 2013

Domingo, 27 de enero del 2013

I'm not playing with your mind
unless you think I am... -Green Day, Amanda

Por favor, estoy cansada ya de este tira y afloja, de este ir y venir del carajo (véase El Amor en Tiempos del Cólera). ¿Cuánto más voy a tener que aguantar esta ilusión? Por favor, que nadie me responda con un "toda la vida", como en el final del libro antes mencionado.

Yo no he escogido pasar por todo esto. Este es el diario que más me ha durado de todos los que he escrito, quizás porque existe la posibilidad de que sea leído, pero del mismo modo no es un diario propiamente dicho. Sí, me expreso y explico este porvenir mío, pero no es íntimo, por eso que decía antes de que ahora mismo lo estás leyendo. No pongo todo lo que pasa pro mi cabeza, ¡qué más quisiera! Me desahogo, es verdad, pero no al completo. No puedo venir aquí y abrirle mi mente a un desconocido, o, mucho peor, a alguien que sí que conozca. Prejuicios por todas partes, comentarios y esas cosas. Y bueno, también está lo que piense yo de mí, y eso sí que me asusta. ¿Qué haces, imbécil, explicándole tus temores a gente que vive en Rusia, Venezuela, Estados Unidos y Alemania, entre otros? ¿No ves que te estás sentenciando tú sola? Sí, pero ¿acaso no es lo que hago cada vez que suelto una respuesta afilada?

Inciso: The One I Want, del CD 1039/Smoothed Out Slappy Hours es una de las canciones de amor más hermosas del mundo entero. El ritmo, la batería, el bajo, la guitarra, la letra, ¡todo! I couldn't find a reason why I couldn't be near her... All this long and sleepless nights, will I ever get better? Sensacional.

Sigo: ¿Acaso no me juego la vergüenza, la "reputación" (JAJAJA) cada vez que protesto en contra de algo que todo el mundo piensa? ¿Acaso no me arriesgo a que la gente me señale y piense que soy una histérica, una paranoica, una pesada y más cosas con mis principios? ¿Es que no me importa nada lo que pueda la gente pensar cuando me desgañito y me pongo roja gritando por una causa que apoyo con todo mi ser? Se parece un poco a lo que hago aquí. Me destapo. Puedes verme, pero no a mí. Nadie sabe qué es lo que me pasa por la cabeza. Muchas hojas de papel han sido partícipes de mis dramas, mi ira y mis momentos filosóficos y mis escapadas mentales, pero nunca jamás nadie lo ha sabido. Desde luego, mi madre y Erizo saben muchas, muchas cosas. Y Palmera podría sacar un libro con mis inquietudes y con que me mordía las uñas y quién me gustaba de pequeña y todas estos detalles, pero nadie me conoce bien. Ni siquiera yo misma, lo cual es bastante aterrador, porque lo que conozco de mí es bastante fuerte, y no quiero tener que descubrirme más puntos débiles. Ojalá pudiera hacer un viaje por mi cerebro y saberme, aprenderme e intentar congeniar con todo lo que soy y no puedo siquiera atisbar. Conmigo al completo. Quizás la única forma es la hipnosis.

Lo que de verdad quiero saber es si cuando me reúna conmigo misma voy a ser plenamente feliz y me van a resbalar las cosas un poco más, porque es cierto que según para qué tengo una capa a la que nada se adhiere, pero por otros motivos... En fin, ya has visto un par de ejemplos a lo largo del diario.

A lo que iba. ¿Me sirve de mucho escribir este diario aún teniendo que esconder gran parte de mí, aún teniendo que ser un poco correcta y aún manteniendo bastante las distancias con mis emociones por la gente? Porque la gente sigue sin entenderme. Y yo, bueno, lo intento. Quizás debería tener dos diarios, este y el de verdad, el de La Mala, La Mala, La Mala.

Tendré que pensarlo.

Y, después de este rollo, y si has llegado a este punto después de haberte leído las cosas detenidamente y no a toda castaña y por encima, cosa que dudo, también diré que mañana es lunes y que qué desánimo y que ojalá abrieran una discoteca con la música que me gusta a mí, porque eso sí que sería algo gozoso.

No venía a cuento, lo sé. Son retazos de esta adolescencia mía tan rara. ¿Por qué no puedo tener yo las preocupaciones que todas las chicas tienen? ¿Por qué no sé bailar con ese estilo que tienen todas pero sí sé escribir? ¿Por qué me enamoro durante tanto tiempo y no voy de flor en flor? ¿Por qué no me rompe el corazón un capullo cualquiera pero disfruto de un amor tranquilo? ¿Por qué no puedo permitirme algún suspenso más y algo más bajo que un notable? ¿Por qué nunca, nunca, nunca bebo? ¿Por qué escribo un blog que cualquiera puede leer y al que nadie le presta atención en vez de irme de pendoneo por ahí? Pues porque siempre tiene que haber algo distinto para marginarlo y etiquetarlo un poco y que se sienta como me siento yo muchas veces.

Esta farsa me agota mucho. ¿Qué pretendo ser? ¿Qué pretendo ser? Y, lo que en realidad importa: ¿qué quiero ser? ¿QUÉ SOY?

Pues eso. A veces desearía ser un poco más común.


No hay comentarios:

Publicar un comentario