jueves, 31 de enero de 2013

Jueves, 31 de enero del 2013

Oh, qué día más extraño.

He empezado con mamá haciéndome una cola más bien alta porque yo soy incapaz (rompo el coletero, se me escapan pelos, me quedan muchas partes levantadas, desiguales... Tengo el pelo tan espeso que cuesta). Y he estrenado mis botines verde militar (me encaaaaaaantan), y me he mirado en el espejo y, para variar, no sé por qué, me he sentido guapa. Por una vez. Y he ido tan feliz a clase, y no me he estresado con ninguna asignatura ni aburrido en exceso.

Erizo ha venido a comer a casa, porque para practicar el baile de gimnasia vamos al patio comunitario de mi edificio, que siempre está desierto (y no me extraña). Adoro estar con él, en serio, y abrazarle, y que me dé besos en el cuello... Aaaaaaaaish. Estoy enamorada.

Bueno, a lo que iba. Hemos bajado un poco más tarde a bailar porque no habíamos acabado de comer, y estábamos allí, echando el rato entre que nos poníamos en posición y que poníamos la música y todo. Entonces, no sé muy bien qué ha pasado, pero Chismosa se ha cabreado y no ha hecho nada. Sólo estaba sentada en un banco. Le hemos pedido que grabara la "coreografía", para verla en conjunto, y ella decía cosas tipo: <<Ahora no se ve a nadie>>, y tal. Pues, chica, ya que estás sentada, al menos enfoca a quien sea. Pues no, tampoco. Y me he puesto nerviosa porque estaba quejándose y con mala cara, y he tenido que morderme la lengua y no decirle: <<Vives aquí al lado. Para estar sentada, ¿por qué no te vas a tu casa?>>, y lo más gracioso es que se quejaba de que no hacíamos nada... Pues bien, hemos practicado unas cuantas veces, y la que no se ha movido ha sido ella. No sé, yo lo veo como desaprovechar el momento. Después, cuando todos nos íbamos, salíamos por la puerta que da a su escalera, y Erizo y yo nos habíamos quedado recogiendo un par de cosas. Entonces ella ha dicho: <<En tres segundos cierro la puerta>>, y estábamos como a quince metros. Pues, en efecto, ha cerrado de un portazo. Erizo y yo hemos salido por la puerta de Azabache, que subía a su casa con Buda. Oh, por Dios, ni siquiera me estoy desahogando como quisiera. Pues eso, que, en resumidas cuentas, me he enfadado porque me parecía que se comportaba como una niñita caprichosa. ¡Si le parece mal que "no hagamos nada", ¿por qué cuando SÍ lo hacíamos no se ha unido, eh?! ¿Es que el orgullo importa más que la nota? Bueno, "orgullo" no puede ser, porque no tiene sentido. ¿Entonces, qué pasaba? ¿Que quería estarse sentada? Oh, qué rabia me ha dado. Espero que para mañana se me pase, porque, en teoría, el sábado quedamos.

Ah, y se me olvidaba decir que en una parte del baile, tengo como veinte segundos de gloria, para moverme y zarandearme como yo sé y hacer el ridículo, pero no me importa. Es como cuando hago mis bailes de la victoria. La gracia es que TODO DIOS me mirará. O no, quien sabe.

Estoy agotada.

Dejo de escribir ya.

Nos leemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario