Ya sé, ya, os tengo abandonados desde enero... Pero he vuelto. No os angustiéis.
Voy con lo que pasó el sábado. ¿Recordáis que dije que había quedado con Chismosa? Pues, bueno, se olvidó. Llamé a su timbre y se ve que había quedado con Azabache para hacer deberes. Puse la excusa de que iba a dar una vuelta y se me ocurrió pasar por allí para ver si venía conmigo. Sí, así de en cuenta me tiene la gente.
Bueno. El viernes (salto hacia atrás, lo siento) me dieron la nota del FCE: 74. Lo pongo así de pequeñito porque es una deshonra en toda regla. Cuando vi la nota, me pasé una hora llorando en alto y gimiendo, y luego me dolía la garganta de tanto llorar. Mi madre intentó consolarme, pero nada. Me sentía inútil del todo, así que qué sorpresa la mía cuando, al decirle la nota a mi profesora, se puso a dar saltos de alegría mientras decía: <<Yes, La Mala, I'm very happy>>, y me empezó a decir que la gente que se examina normalmente de ese examen tienen 20 años o así, y que las notas son de 60 a 65, y que todos lo habíamos superado, y que estaba muy nerviosa y es normal que cometiera algún fallo, y que en España no hay nada en inglés, así que esa nota la he sacado yo sola y es todo mérito mío y, en fin, que me levantó un poco el ánimo. Sigo pensando que es una nota un poco mierdosa, pero bueno, ya no lloro.
Ahora que hablo del inglés, voy a saludar a mi amiga Púrpura: HOLA.
Más cosas.
Ayer nos examinamos del baile y, bueno, tuve esos puñeteros 25 segundos de "gloria", es decir, de movimientos estúpidos. Hoy, Trencita y Palmera han estado persiguiéndome para intentar convencerme de hacer el baile en público, y mi respuesta, claro, es NO. No porque ya hice un ridículo espantoso delante de unas veinticinco personas y ya lo pasé bastante mal. Bueno, pues todo el grupo, entero, querían salir a bailar delante del instituto en Carnaval. Me he negado y me han ido insistiendo, y cuando me he hartado y he dicho "sí", han empezado con que si lo voy a hacer de mala gana que no lo haga, pero que a todos les hace mucha ilusión, y yo les he dicho que ya había aceptado, y que me dejaran tranquila, y ellas que no, que estaba enfadada, y yo que me dejaran en paz, que ya tenían el sí y que no me tocaran más las narices. Y dale con el victimismo. Total, al final Caimán, que tiene también un papel bastante gordo en el baile, tampoco quería salir, así que no lo haremos ante la muchedumbre.
UF.
A ver si hay algo más.
No.
Pues nada.
Ah, sí, mañana hago huelga, así que, si se me ocurre algo más, lo escribiré.
Ciao.
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