martes, 12 de marzo de 2013

Martes, 12 de marzo del 2013

Bueno, pues ya está. He muerto.

Ayer lo dejé con Erizo, muy a mi pesar y con toda mi pena. Han sido dos años y diez meses cargados de emociones muy intensas y no lo olvidaré nunca, por supuesto, porque así he crecido como persona y sigo creciendo. El motivo es que estaba asfixiada. ¿Lo paso mal? Sí. ¿Lo pasa mal él? Sí. ¿Me siento una zorra? También. Pero no podía seguir engañándome.

Y, hablando de engaños, voy a despedirme de Sunderland, supuesto amigo que me empezó a meter la bronca y a culpa por haber acabado con esta relación sin saber nada, tratándome como si fuera una imbécil sin corazón. Me ha borrado de Facebook, el único lugar por el que podíamos comunicarnos. Adiós, adiós, cielo. Que te vaya bien.

Por lo visto, esta etapa de mi vida consiste en ir dejando cosas importantes atrás e intentar salir de las tinieblas, escaparme de mis demonios y seguir, seguir y seguir. Al fin y al cabo, es lo único que se puede hacer en esta vida.

Si alguien me nota alicaída, triste o lo que sea, o veis que llevo días sin escribir, es porque estoy intentando reconciliarme conmigo misma y con mi alrededor.

Firmo ya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario