Bueno, casi que ya toca ir escribiendo con más regularidad, ¿no?
En un mes exacto me voy de viaje de fin de curso a Praga. No sé si expliqué lo de la odisea que hubo por la puñetera y deseada salida, pero el caso es que no me voy a poner a contarlo ahora, en parte porque me da palo y en parte también porque si ya lo he contado no merece la pena escribir la parrafada otra vez. El caso es que tengo unas ganas locas de ir, no sé, ver mundo. Sin padres (aunque les quiera mucho y blá blá blá) y con mis amigos. Un mes y estaré pululando por las calles de la capital de la República Checa, probablemente riéndome y haciendo fotos y hablando por los descosidos sobre cualquier banalidad. ¡Es que qué ganas tengo ya!
Últimamente tengo también una enorme apetencia de lectura, en serio. Bueno, no es raro en mí porque leo mucho, pero quiero quedarme todas las noches despierta mientras devoro libros, no sé si me explico. Es como una necesidad, tengo que beberme las palabras y leer, leer, leer y leer, y no hacer nada más que comerme todos los capítulos.
Estamos a punto de acabar nuestro trabajo de francés, ese de la obra de teatro que se tiene que grabar.
Hoy hay huelga. La verdad, no sé de qué es, pero como nadie de mi clase ha ido al instituto, pues a ver para qué me iba a presentar yo sino para estar de brazos cruzados y dormitando.
Me pone de tan buen humor el hecho de que vaya a ser verano en un suspiro... Si por mí fuera, subiría los decibelios de la música al máximo y me pondría a bailar y cantar y dar vueltas y saltar y sonreír. He pasado un par de noches en las que no he podido conciliar el sueño y estuve todo el tiempo con los auriculares puestos, intentando no hacer ruido mientras me movía bajo las sábanas al ritmo y vocalizando la letra de las canciones.
Ah, y ya que estoy de buen café, voy a aprovechar para recordarme lo que se me da bien. El otro día escribimos una redacción en clase de castellano, y el tema era "La necesidad de los lazos familiares". Un poco tópico, lo sé, pero era lo que se tenía que hacer. Bueno, pues intenté hacer una página decente y no quedé del todo satisfecha con el resultado. Le faltaba mucho de todo: más sentimiento, más pensamientos, más irse por las ramas, más conclusión... En fin, que entregué la redacción y, cuando la profesora la leyó, me dijo: <<Muy bien. No es sólo que no haga faltas, es también lo bien que escribe>>. Y yo ahí pues me hinché como un pavo real. Si lo que escribo y no me parece lo suficientemente de todo gusta, y más a alguien exigente como es esta profesora, lo que a mí me parezca espléndido, ¿qué efecto tendrá? Y sí, fue sólo una frase, pero no veas cómo me crecí, de verdad. No está mal que te hagan un cumplido de este tipo. Creo que un piropo a nivel intelectual me llena de seguridad más que uno sobre mi aspecto.
Creo que me voy a meter In Too Deep, de Sum 41, por vía intravenosa. Cómo me motiva, por Dios.
NECESITO MOVERME.
Jo, qué feliz me siento de golpe, y eso que mañana es viernes y tengo inglés hasta tarde.
Sorry, he estado de exámenes y no he podido contestar ¿Ves como escribes genial? Ya te lo dije, y es que es verdad. A, por cierto, yo me voy a Londres de fin de curso, seguramente no te importará pero puede que si. Igualmente, sigue así de feliz.
ResponderEliminar¡Pero si es mi Anónimo más asiduo! Espero que te hayan ido bien los exámenes. Y gracias por el cumplido :D
EliminarA Londres... ¿Eres de mi ciudad? ¿Me estás dando una pista? ¡Disfruta de tu viaje!
Y muchas, muchas gracias por tu deseo. Hoy no estaba teniendo un buen día y me has alegrado la tarde. ¡Eres un sol!
Hasta la próxima (: